TERAPIA CREATIVA

La puerta a sentirte mejor contigo misma

El malestar no surge de la nada. La mente es sabia y, si algo dentro de ti necesita ser atendido, encontrará la manera de hacértelo notar: a través del estrés, la ansiedad, la culpa o el agotamiento emocional. Aquí no solo trabajamos en las señales, sino en comprender qué hay detrás de ellas y qué puedes hacer con ello.


Si sientes que todo te sobrepasa, aquí podemos trabajarlo

A veces parece que el problema es que necesitas organizarte mejor, aprender a decir que no o simplemente relajarte. Pero por más que intentas aplicar consejos y estrategias, la sensación de sobrecarga sigue ahí.

No se trata de gestionar emociones para que molesten menos, sino de darles el espacio necesario para entenderlas, y desde ahí, aprender herramientas para manejarlas de manera más sana y efectiva en tu día a día.

Temas que podemos trabajar juntas

A veces el problema no es “tan grave”, pero sí constante. Y cansa. Aquí van algunas de las cosas que puedes traer a sesión.

Si sientes que hagas lo que hagas, nunca es suficiente

«Tengo tanto estrés que nunca desconecto»
«No sé decir que no»
«Quiero bajar el ritmo, pero no sé cómo»

Aprender a poner límites sin culpa.
No es solo decir que no, sino entender por qué te cuesta y cómo sostenerlo.

Entender tu autoexigencia.
A veces no es que no puedas parar, es que algo dentro de ti no sabe cómo hacerlo.

Si algunas relaciones ya no fluyen como antes y no sabes bien por qué

«Siempre discutimos por lo mismo»
«Mi familia se mete en mis decisiones»
«Con mi pareja ya no me siento yo»

Entender lo que se repite.
No para buscar culpables, sino para salir del bucle.

Aprender a expresar lo que necesitas.
Y dejar de callarte por miedo al conflicto o al juicio.

Si buscas algo más en tu vida, pero no sabes qué exactamente

«Sé que quiero un cambio, pero no sé cuál»
«No me veo haciendo esto toda la vida»
«No sé si soy yo… o el contexto»

Clarificar lo que no encaja.
A veces no sabes hacia dónde ir, pero sí que no puedes seguir igual.

Explorar alternativas sin presión.
No se trata de dar saltos sin red, sino de encontrar pasos que te hagan sentido.

He aprendido a ser más amable y considerada conmigo. Después de las sesiones me siento o bien muy calmada (caos transformado en orden y paz) o bien supercuriosa por las cosas que descubrimos juntas. Hay muchos momentos de revelación y de repente todo encaja.
Marta C.

Cómo son las sesiones

Formato: Online, individuales.
Duración: 50 minutos.
Frecuencia: adaptada a cada persona y momento del proceso. Suelen ser semanales o quincenales al inicio y luego se ajustan según necesidades.

Cada proceso es diferente. Algunas sesiones son más conversacionales, otras incluyen ejercicios de terapia creativa como escritura, visualización o herramientas creativas. El enfoque se adapta a lo que necesitas en cada momento, combinando reflexión y estrategias concretas que te ayuden a gestionar lo que estás viviendo.

Ejemplo de terapia creativa en acción:
Imagina que llevas tiempo sintiéndote atrapada en una situación, pero no consigues tomar una decisión. En sesión, podríamos trabajar con una representación visual para verlo desde otro ángulo. Tal vez, sin darte cuenta, dibujas una barrera entre tú y la otra persona, o colocas los elementos con más distancia de la que creías. Esto no da respuestas mágicas, pero sí información que no siempre es fácil de poner en palabras. Y por supuesto, luego trabajamos en estrategias concretas para que puedas gestionar lo que descubras.

Algunas dudas que escucho a menudo

Antes de reservar, es normal querer saber cómo funciona esto. Aquí tienes lo esencial.

En la primera sesión exploramos qué te preocupa y cómo te sientes en este momento. No necesitas saber exactamente qué quieres trabajar ni venir con un tema claro. A partir de ahí, iremos viendo juntas qué necesitas y qué enfoque puede ayudarte.

Actualmente, las sesiones son online e individuales, por videollamada.

No pasa nada, no necesitas traer nada preparado. Siempre hay algo que trabajar, y mi trabajo como terapeuta es guiarte con preguntas y ejercicios que nos ayuden a enfocarnos en lo que más necesitas en ese momento.

Cada persona y cada situación son diferentes. Algunas personas vienen con un tema puntual y en pocas sesiones encuentran lo que necesitaban, mientras que otras requieren más tiempo para explorar patrones, emociones o situaciones del pasado. También hay quienes buscan un espacio de autoconocimiento sin un problema concreto, sino con la intención de entenderse mejor.

No siempre el cambio es inmediato, pero con el tiempo notarás que empiezas a ver las cosas con más claridad, tomar decisiones con más confianza o sentirte menos bloqueada en las situaciones que antes te generaban malestar.

Sí. La primera sesión nos sirve para conocernos, explorar lo que te preocupa y ver si este enfoque es el adecuado para ti. No hay compromiso de seguir si sientes que no es lo que necesitas.

¿Lista para empezar a sentirte mejor?

Reserva tu primera sesión y veamos juntas por dónde empezar.